
La vegetación del lugar se asocia a diferentes ambientes, donde la
presencia del agua y la sal son relevantes en su disposición y riqueza.
Las arenas de la playa acogen plantas extremadamente adaptadas a este
inhóspito ambiente, como es el caso de la oruga marítima o la barrilla
pinchosa. Las zonas alcanzadas por las mareas se encuentran pobladas de
almajos y castañuelas, adaptadas a una alta salinidad, y como
formaciones de bosque de ribera predominan los tarajales, a veces
asociados a manchas de carrizales y juncales y entre los que podemos
hallar pies arbóreos de algunos álamos dispersos.
El paraje
natural no sólo tiene relevancia como lugar de descanso y protección de
las aves, también constituye un pequeño oasis verde junto a la ciudad de
Málaga que permite completar el ciclo reproductivo de muchas especies
que no disponen, en las inmediaciones, de lugares apropiados para criar;
uno de los ejemplos más interesantes es el del chorlitejo patinegro,
pues gracias a las tareas de protección del hábitat que se vienen
desarrollando en este espacio natural protegido consigue encontrar una
pequeña reserva en la arenas de la playa, en la que traer al mundo
nuevos polluelos.
En definitiva, se trata de una zona húmeda
que dispone, como valor añadido, de elementos propios de los
ecosistemas costero y fluvial en un pequeño espacio de terreno, de forma
que podemos hablar de un enclave relevante para la fauna silvestre en
el que todos debemos participar con vistas a su conservación y
protección.
La visita puede realizarse siguiendo los dos
senderos señalizados Río Viejo y Laguna Grande, los cuales nos
permitirán, además, acceder a los cinco observatorios que complementan
la oferta de equipamientos. Uno de estos observatorios, el denominado
como de aves marinas, cubre la franja marítima del paraje y nos será
útil en la observación de aves ligadas a las arenas de la playa y el
mar; el resto de los observatorios, ubicados junto a las distintas
lagunas del espacio, serán la forma más adecuada para descubrir la rica
avifauna que con paciencia, la ayuda de unos prismáticos y con el
auxilio de una buena guía ornitológica nos harán pasar un rato de
disfrute, aprendizaje y comunión con la naturaleza que seguramente no
olvidaremos.
Más fotos
Sendero Río Viejo y Laguna Grande
RECORRIDO: 5,17 km
DESNIVEL: 1 m
DIFICULTAD: Fácil
FECHA DE REALIZACIÓN: 22/06/2013
¡A las 5:30 de la mañana
en Guadalmar para ver al Chotacabras!.
Esas fueron las palabras
de Antonio Miguel para quedar y realizar una ruta ornitológica por
el Paraje Natural Desembocadura del Guadalhorce, caminando a través
de los senderos de Río Viejo y Laguna Grande, pasando por los
distintos observatorios dispuestos estratégicamente para observar
aves y acabando en la playa de la desembocadura para darnos cuenta
cómo aparece una vegetación que se adapta perfectamente a un
entorno tan salino.
Las especies de aves que
recuerdo los nombres que vimos fueron: fochas, malvasías,
cigüeñelas, etc...
PARTICIPANTES
22/06/2013: Sergio, Javi y Santi
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